Los primeros años de vida

diciembre 20, 2016






La vida comienza desde el día de la concepción, las condiciones en que se da la misma al igual que el deseo con el cual somos concebidos van a determinar de una manera profunda nuestro carácter, nuestra vida en general.

Durante el transcurso del embarazo cualquier experiencia que viva la madre, el bebé se sentirá parte de esa vivencia, sensación, tomándolas como propias. El bebé va a grabar en su inconsciente, todo lo que la mamá vive emocionalmente, hasta la edad de los 7 años, de aquí que cualquier experiencia vivida por esta mamá durante el embarazo y los primeros años de vida serán condicionantes para nuestra vida.

Poder explicarles, contarles las diferentes situaciones por las cuales vamos atravesando, cómo vivimos, como hemos comenzado el día, qué cosas nos preocupa, cómo nos sentimos, estas instancias de comunicación iniciales favorecerán a que mas adelante esas palabras cobren sentido para él. La comunicación desde la conciencia es clave, ya que ellos comprenden todo, aunque no nos parezca, el entendimiento por parte de ellos pasa por un nivel más inconsciente, de ahí que perciben más de nuestros estados emocionales que nosotros mismos, en la mayoría de los casos.

Desde el momento de la concepción tienen la capacidad de comprensión, de ahí que la idea de que un bebe o niño pequeño no entiende es un mito. Debemos de comenzar a mirarlos y entenderlos de que tanto los bebes como los niños pequeños son seres sabios en un cuerpo inmaduro.


De este modo la comunicación es la primera necesidad básica , que ayuda a ir construyendo las bases para un mejor contacto y relacionamiento con el mundo que los rodea.


Por ejemplo, si la mamá esta triste el bebé percibe esa sensación y si esta contenta también percibe ese estado, es importante destacar que el niño va a percibir esos estados como sensaciones, y no como sentimientos. Estas sensaciones son las que él grava a nivel inconsciente.


Luego del embarazo el momento siguiente y de gran importancia para el ser humano es el nacimiento.

El nacimiento es la primer estadio de la autonomía, como veníamos diciendo durante el embarazo el bebé percibe todo a través de la madre, todo lo relacionado al mundo externo viene a través de ella , el alimento, la protección, todo pasa por ella.


Ahora ya una vez de nacido el bebé, por ejemplo, luego de cortado el cordón su cuerpo físico comienza a funcionar por si mismo, respira solo, asimila los alimentos por el mismo, etc.


Pero solo es una separación física ya que el niño sigue sumergido en el mundo emocional de la madre. El siente y percibe las emociones de ella de la misma manera de que cuando estaba dentro del vientre materno.


El niño cuanto más cerca de la madre este se siente mejor, él al no tener desarrollado el intelecto, sigue conectado al mundo de su mamá, de ahí la necesidad de estar en pleno contacto con ella, esto le da la seguridad necesaria para ir desarrollándose saludablemente, la fuente vital para ese niño es su madre, son dos seres en uno.


Por esto podemos inferior como una segunda necesidad el contacto, desde que esta en nuestro vientre el bebe esta en estrecho contacto con nosotros siente nuestro corazón, nuestro ritmo al caminar, nuestros estados emocionales, nuestra respiración, durante el periodo de gestación el se percibe seguro y protegido en nuestro vientre.


Una vez de nacido el mundo exterior le resulta muy grande, no siente los limites que sentía cuando estaba en nuestro vientre, hay muchas cosas del mundo exterior que no puede entender, que no puede asimilar, por lo tanto cuando el bebé permanece en contacto nuestro, cuerpo a cuerpo, en nuestros brazos o del cuidador referente, le proporcionamos esos limites y seguridad, de este modo recupera esas vivencias y sensaciones de seguridad de bienestar y protección que tenia en el útero, el cual se haya grabado en su inconsciente. Permitiéndole reencontrarse con la calma y ese estado de bienestar que le brindo el vientre materno.

De este estrecho contacto deviene la otra necesidad básica, el alimento, pero cuando hablamos de la comida no nos referimos a la comida únicamente sino también a la misma como energía, como alimento emocional, proporcionada por la fusión establecida entre mamá _ bebé. La cual permite que podamos atender, escuchar las necesidades manifestadas por este nuevo ser.


Esta conexión con la madre es muy fuerte durante los primeros 7 años, a partir de los 7 años comienza a transformarse. Las madres comparten el mundo emocional y energético con sus bebés y a medida que van pasando los años se van separando paulatinamente.

Para la cosmovisión antroposófica el desarrollo físico, emocional y mental del hombre se toman cada 7 años, debido a que el ser humano al ser cíclico, cambia cada 7 años. En cada septenio hacemos un cambio importante a nivel informático, a nivel cerebral. Esto pasa desde la concepción hasta que morimos, cada ciclo de 7 años se produce un cambio.


Los primeros 7 años la existencia humana esta marcada por la presencia materna, esta presencia es fundamental para el desarrollo del ser humano, en estos 7 años nosotros estamos bajo influencia del cerebro femenino y aprendemos de nuestra madre. Aprendemos aquellas cosas que son femeninas y maternales, aquellos aspectos que abarcan el mundo emocional.

De los 7 a los 14 años nosotros los seres humanos cambiamos y pasamos al cerebro masculino, recién ahí estamos en condiciones de aprender todo lo referido a la fuerza, motivación y dirección. Esto significa a su vez que un bebé o un niño pequeño no necesitan aprender sobre la fuerza para nada, ni la motivación, ni la dirección, en esta etapa, lo que si necesita y es fundamental son los cuidados y la presencia materna.

De los 14 a 21 años hacemos otro ciclo que es el de la creatividad, es cuando nosotros aprendemos de la sociedad.


O sea que el 1er ciclo es mamá, 2do ciclo aprendo de la naturaleza masculina y 3er ciclo aprendo de la sociedad.

Volviendo a los primeros años, es lindo recordar que el bebe siempre es un maestro, gracias a su cuerpo pequeño le permite mayor expansión del campo sensible, por eso manifiesta las emociones ocultas o inconsciente de la madre.

Él bebe humano es muy inmaduro, cuando nace necesita que otro lo arrope lo cambie, los primeros 9 meses luego del parto son de suma importancia, este periodo se llama embarazo extrauterino o exterogestación esta maduración que se da durante estos 9 meses es muy importante para el desarrollo cognitivo, psíquico y emocional de ese bebe. A los 9 meses la mayoría de las veces es cuando estos inician el desplazamiento por si solos, empiezan a gatear y este hito del desarrollo marca que por decisión del niño pequeño, puede separarse o alejarse mínimamente de su madre.


A medida que va creciendo va adquiriendo más autonomía. Desde los 9 meses hasta los dos años vamos adquiriendo capacidades de separación, de autonomía, internalizando todo aquello a lo que se refiere a la seguridad, a la protección, que nos habilita luego a desplazarnos lejos de ella.


A los 2 años recién ahí podemos comenzar a alejarnos un poco mas de nuestra madre, su sistema cognitivo, psíquico, emocional esta mas maduro, además de su sistema inmune. A sus dos añitos el niño ya sabe andar, ya sabe correr, trepar, esta mas interesado por el mundo exterior, esto le da la posibilidad de alejarse mas de su madre, además ya posee algunos recursos internos que mínimamente le permiten defenderse el medio. Pero aun el sigue estando en el campo emocional y energético de ella y aun no puede estar muy lejos, la necesita emocionalmente y enérgicamente. Cuando el niño esta fuera del alcance del campo emocional de su madre, necesita del campo energético de esta para poder seguir. Es como que necesita recargarse mediante ella. Y si esto no sucede el niño pierde mucha energética, se produce mucho desgaste.

A partir de los 2 años el niño va madurando cada vez mas y llegados los 7 años pasamos por un momento muy importante, alrededor de los 6 y 7 años es cuando por primera estamos aprendiendo a juzgar, aparece el juicio. Antes de esto el niño no tienen juicio, no tienen malicia por así decir, no hacen cosas a propósito desde la visión del adulto, que podemos decir. A esta edad son sinceros, son puros, son inocentes, y lo expresan tan como les llegan. Nosotros los adultos somos los que vamos enseñamos de alguna manera lo que es bueno y lo que es malo, vamos siendo de intermediarios entre las experiencias del niño con el mundo exterior, ponemos palabras a sus sentimientos, acciones. Vamos moldeando su cerebro, hay una frase muy conocida que es que nosotros “los adultos somos los constructores del cerebro de nuestros niños”. Ellos graban la información que le damos, y si le digo algo mal ellos van a tomar eso mal. Y esto se da porque ellos a esta edad no tienen juicio propio. De aquí que hay que tener mucho cuidado con lo que decimos a los niños y darle siempre una explicación. Completa y cuanto mas positiva mejor y permitir a los niños que puedan hacer las cosas por si solo, pero aquellas que no supongan un peligro vital para ellos y que estén en relación a su edad. Porque la función de un adulto es amar y proteger.

Diferentes estudios demuestran que la manera en que criamos a nuestros niños los primeros meses y años de vida influyen mucho en el desarrollo emocional, intelectual, y afectivo. Uno de los hallazgos más significativos es que el factor más determinante del desarrollo emocional, intelectual y afectivo del niño es la relación con su madre. Es la presencia de mamá y sobre todo los dos primero años. Cuanto mas sensible, mas estable emocionalmente esta la madre, mas atenta y mas disponible estará para atender a las necesidades de su hijo, mas estímulos intelectuales le ofrecería, mejorando el desarrollo del niño.

Cuanto mas contacto con su madre los niños desarrollan más seguridad sobre si mismos, aprenden más también.

Cuando estas necesidades no están satisfechas los niños las manifiestan o comienzan a tener problemas de conducta, o se enferman continuamente, comienzan una serie de hechos que lo que hace o lo que pide a través de esas manifestaciones, es mas presencia del adulto, entonces comienzan desde lo negativo a manifestarse, entonces lloran mas, pelean, gritan, patalean, no duermen, haciendo que el adulto este mas presente. Muchas veces como adulto no vemos lo que hay detrás de esto y podemos sancionar, restar importancia al valor emocional de estos hechos. De ahí que el niño se adapta a esta forma de encontrar presencia del adulto. Muchas veces dejando de pedir lo que realmente necesita.

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